
Un pasado que no vuelve pero se puede recordar. Y en el presente darle gracias a Dios por tenerla con nosotros y vivir en cada día la alegría que le produce ver que en cada instante vamos logrando con mayor certeza, las "Vivencias del Pasado" que en mi niñez eran cuentos y ahora una bella realidad. Gracias Mamanita por haber llenado de tan lindos detalles mi Infancia. Cecill Torres Villar 1995 |
En mi infancia tuve tiempo para jugar, pero entre juego y juego siempre llegaba al
salón muy alumbrado rodeado de ventanales inmensos con una máquina de coser,
muchas telas, hilos canastas de mimbre con lanas de colores y sus agujetas cruzadas,
entrando del jardín a mano derecha siempre estaba sentada mi abuela
Ana María, como yo le puse de cariño "Mamanita". La gata en un rincón, buscando el mejor ángulo para saltar a la canasta para arrastrarle las lanas y el tejido, al mismo tiempo saltaban la gata y Mamanita con su única "mala palabra"... "canástos" ya está otra vez la gata aquí. Mamanita entre sus telas, la cinta métrica, tomandome las medidas para mi siguiente vestido,... vestido que venía acompañado con su bóina y su cartera, (un bolso redondo con base de cartón que se cerraba con dos tirantes, eso sí siempre variados los modelos) eran de la misma tela, así le gustaba a Mamanita. |
Tu alegría permanente, escondiendo tu tristeza... Tu fuerza de mujer emprendedora que nos sirvió de ejemplo para nó dejárnos caer... y si caíamos... sabernos levantar... con la frente muy en alto, como escudo hacia adelante. También se la pasaba escribiendo cuentos y canciones infantiles, estémos tristes o alegres para cada ocasión había una canción. Esa "Abuelita Alegría" de un programa de televisión que hacía felíz a tantos niños, sólo yo la tenía en casa. Las voces de las brujas, los viejos, niños y animales, que hacía en sus cuentos, le daban vida a los personajes... personaje de cuentos que todo niño recuerda mientras va creciendo. Entre cuentos, canciones, las voces, las risas, las telas, los hilos, las lanas y la gata, hablabamos día a día de todo aquello que hoy quisiera revivir. |
Mi Abuela, mi madre y yo... 1995 |








